Es curioso cuántas veces la idea de empezar a escribir un blog ronda por mi cabeza.
En la universidad tenía la costumbre de escribir lo que se me ocurriera, hoy ya lo pienso mejor. Aún así la necesidad de escribir no se ha extinguido.
Por ese motivo me animo a abrir este blog. Una vez mas...
Varios intentos, otro blog, otra responsabilidad, una razón para despertarse temprano y desbordar todo lo que uno piensa.
Esta vez un poco más metódico, esta vez un poco más organizado.
Bueno, ya no soy el mismo de la universidad. Ya ha pasado más de una década desde que salí y como decía en ese entonces y lo reafirmo: la gente cambia. ¡Y vaya que he cambiado!
Paternidad, matrimonio, trabajo, educación y unas cuantas responsabilidades más como para no perder la costumbre de estar siempre apurado o cansado, lo que venga primero.
Y aun así me animo a escribir, porque me relajo, se ordenan algunas ideas, me lleva a conversar conmigo mismo y me permite recapacitar sobre algunas creencias que las tenía por default.
Si te gusta leer bienvenido, bienvenida. Si no, pues escribe... de seguro tendrás una buena razón para explorar tus pensamientos.
Saludos, nos leemos pronto.

Comentarios
Publicar un comentario